Nuestra despedida a una gran persona, a un gran amigo

16.06.2018

Ayer falleció José Luis Valenzuela a manos del cáncer, joven, muy joven y no, no es fácil encajar una noticia así. Se hace el silencio, te sientes pequeño, piensas y te das cuenta de que hoy estás y mañana ya no, de que la vida y la muerte están separadas por un estrecho hilito que se rompe en un segundo, de que pasamos por la vida como aquel que pasea un rato por el parque y cuando se quiere dar cuenta se le han pasado las horas volando, de que la vida es corta como una tarde de invierno.

En días como hoy no es fácil describir con palabras qué se siente cuando se pierde a una de esas personas con las que has compartido y con la que has escrito un buen número de páginas del libro de nuestra vida. Podíamos estar o no de acuerdo, pero siempre discutiendo desde la cordialidad, desde la seguridad de que quien te habla no quiere hacer daño, sino aportar.

Te has ido sin decir adiós, sin hacer ruido, como siempre, ayudando, sin una protesta, aunque dejas con nosotros los recuerdos de vivencias que nada ni nadie ya podrán borrar.

Me quedo con los abrazos, ese abrazo fuerte, limpio, sincero, cuando nos veíamos en el pabellón para disfrutar de eso que tanto te gustaba, el futbol sala, para ver jugar a tus equipos, de tu club, de tus hijos, de tus amigos, me quedo con las ganas de repetir ese abrazo, aunque fuese el último. Pero me quedo también con la imagen de ese amigo de todos que siempre sonreía.

Espero que descanses lleno de paz en algún lugar del firmamento donde ya no exista el tiempo. Allí nos encontraremos y seguiremos disfrutando de nuestro futbol.

Un beso muy fuerte para tu mujer, para tus hijos y para toda tu familia y amigos.