La importancia de la pretemporada

29.07.2018

Estamos a escasos días de comenzar la pretemporada, no solo para algunos de los equipos de nuestro club, sino que ya muchos, sobre todo los profesionales, ya comienzan en agosto esta fase previa a la competición, y otros no profesionales irán empezando poco a poco la incorporación al trabajo.

Por eso, queremos centrarnos en cómo afrontan la pretemporada tanto el entrenador como el jugador.

Por una parte, para entender la consecuencia de la realización de una pretemporada, y por qué se realiza de una manera u otra, vamos a envolvernos en el prisma del entrenador.

Lo más importante para un entrenador en el periodo de pretemporada es conocer a sus jugadores, esto es igual para todas las categorías, ya sean senior o de fútbol base, es la clave del proceso ya que en base a esto podremos marcarnos unos objetivos más altos o unos objetivos más modestos, acorde a las características del grupo. Una vez analizado nuestro grupo, con una aproximación máxima del rendimiento que podemos sacar y marcados estos objetivos, viene lo realmente importante en cuanto a la competición: la planificación. Esa planificación, condicionada por el calendario, nos marcará el día a día del grupo y nos condicionará en función de nuestros objetivos o logros a conseguir.

Al afrontar la pretemporada, deberemos darle mucha importancia en las primeras semanas a dos conceptos fundamentales y que nos marcarán para toda la temporada: al aspecto físico y al aspecto mental, las cargas de trabajo que los jugadores deberán de acumular en este periodo son muy importantes ya que nos augurarán estar en buenas condiciones físicas para el comienzo. Eso quiere decir que con estas sesiones de trabajo llenaremos el "depósito" para toda la temporada?, por supuesto que no, pero serán los cimientos para conseguirlo.

Por eso, es muy importante planificarlas junto con el preparador físico para evitar lesiones. También, se comenzarán a diseñar los aspectos tácticos y motivacionales que se quieren transmitir, es decir, la filosofía de juego que se quiere implantar, así como las funciones de cada jugador en el modelo de juego. y preparemos mentalmente al jugador para que sea capaz de superar de manera individual los obstáculos que se encuentre, tenga una actitud positiva y a nivel de grupo, para crear un ambiente motivador y de colaboración, no olvidemos que independientemente de la calidad individual, éste es un deporte de equipo.

Normalmente, se suele hacer de manera más teórica al principio y cuanto más se acerquen al inicio de la competición éstas se van transmitiendo a la pista de juego. Teniendo la competición cerca y también las cargas de trabajo físico óptimas, así como nuestra filosofía de juego en curso, tendremos que empezar a trabajar de forma más dinámica, como suelen ser ejercicios con más velocidad tanto con balón como sin él, donde el futbolista pueda encontrarse con esa "chispa" para afrontar la primera jornada de liga en buenas condiciones, que es nuestro objetivo.

La otra parte involucrada en este proceso es el jugador. El futbolista tiene que afrontar la pretemporada sabiendo que se expone a un periodo de tiempo duro, pero a la vez ilusionante, en el que el aspecto físico es lo principal.

Por lo tanto, es fundamental que cuando un futbolista comienza una pretemporada, antes debe de haber tenido unas pautas de trabajo marcadas, no estrictas, ya que para eso está la pretemporada, pero sí para llegar a ésta en unas condiciones óptimas que no nos produzcan lesiones. El futbolista en pretemporada sabe que tendrá duras sesiones de trabajo, y muchos de los conceptos que se le quieren transmitir, por lo que el desgaste será máximo.

Para llevar este inicio de la mejor forma posible, es primordial tener una buena alimentación; debemos de evitar comidas tediosas, que suelen ser comunes en verano, así como darle mucha importancia a la ingesta de fruta y verduras de temporada. La hidratación también juega un papel importante, es muy grande la cantidad de agua que perdemos, por lo que debemos de recuperarla para que nuestros músculos puedan estar en perfectas condiciones para el entrenamiento. Por último, el descanso es primordial, podemos tener incluso doble y triple sesión de trabajo y todos los días de la semana, por lo que debemos de tener este descanso muy en cuenta para no llegar a un nivel de fatiga elevado que nos produzcan las típicas lesiones musculares de pretemporada.

No olvidemos que muchas lesiones musculares a lo largo de la temporada se producen por sobrecargas y cada vez vemos más jugadores que se lesionan en la pista o terrenos de juego por un esfuerzo puntual, ello se debe a una mala preparación física o una mala pretemporada?, según los especialistas suele ser la suma de muchos pequeños detalles, por supuesto, la pretemporada, pero también el descanso, la alimentación, el trabajo fisioterapeuta, malas recuperaciones, falta de hidratación, etc., además del propio cuerpo del jugador, cada uno responde a los estímulos de manera diferente, pero no olvidemos que el motivo por el que algunos jugadores prolongan su vida deportiva o su permanencia en la élite más tiempo que otros, es precisamente por cuidar esos detalles. 

En definitiva, las funciones entre entrenador-jugador son diferentes, pero con un objetivo común: el mayor rendimiento del equipo.

Y sobre todo, hay que huir del stress de la competición, ahora es el momento de trabajar sin prisas, con paciencia, en grupo y mirando hacia los objetivos del equipo.